Recientemente me encontraba en un taller mecánico y, mientras platicaba con el 'maistro' , era devorado lentamente por una manada de mosquitos. Cuando interrumpí nuestra conversación para comentarle que los mosquitos estaban cabrones me dijo: "Sí, y eso que ya cortamos toda la hierba". La verdad no recuerdo qué respondí, porque me quedé pensando "Este amigo no sabe que la hierba y los mosquitos no tienen nada qué ver".
Creo que hay mucha gente que piensa que los mosquitos se forman en la hierba, en el pasto o en las plantas, pero no es así. La verdad es que la principal fuente de mosquitos es el agua estancada. Me imagino que la equivocada creencia se debe a que donde hay hierba o plantas es fácil que se formen pequeños charcos, y es allí donde se estanca el agua y donde se reproducen los mosquitos. Si uno quiere deshacerse de ellos, lo mejor es evitar tener depósitos de agua a la intemperie. Es conveniente vaciar la que se acumula en baldes y recipientes en los días de lluvia, barrer los charcos para que se sequen, vaciar los platos que van debajo de las macetas, etc.
Pero de verdad: cortar las hierbas o podar el césped no sirve para eliminar esa molesta y desesperante peste.
Saludos,
P.D. De hoy en adelante me he puesto como objetivo publicar una entrada cada lunes.
lunes, 28 de julio de 2008
miércoles, 9 de julio de 2008
¿Perseverancia o necedad?
Cuando decidí crear este blog sospeché que me embarcaba en una aventura que seguramente terminaría mal; conozco muy bien a mis compatriotas y su aversión enorme por leer. También sabía que poner fotos en un flog seguramente atraería a más gente, ya que en ellos lo único que el visitante tiene qué hacer es ver la foto y luego, si quiere, escribir un comentario totalmente inútil e inevitablemente mal escrito (porque ya casi es regla poner "iop" en lugar de "yo" o "boi" en lugar de "voy"). Y mis sospechas no pudieron estár más cercanas a la realidad; durante el tiempo que estuve escribiendo con cierta regularidad sólo logré hacerme de dos lectores: César y Janeth, a quienes envío un afectuoso saludo. Después decidí que no valía la pena seguir escribendo, y ahora, algunas semanas más tarde, estoy empezando a pensar lo contrario.
Naturalmente me he hecho la pregunta obligada: ¿la falta de popularidad se debe a la flojera de mis conocidos por leer o a que realmente no escribo nada digno de ser leído? A veces pienso que es lo primero y muchas otras me inclino por lo segundo. De cualquier modo hoy estoy haciendo un intento más por hacerme, por lo menos, de dos lectores más. ¿Será perseverancia o será necedad? Ustedes dirán.
Les iba a contar la anécdota sobre un güey que atiende un estacionamiento público en calle Pasteur, de cómo el otro día no me quería aceptar monedas de 20 centavos como pago porque , según él, en su negocio esas monedas "no valen" y de cómo se la peló, pero ya me dio flojera.
Saludos.
Naturalmente me he hecho la pregunta obligada: ¿la falta de popularidad se debe a la flojera de mis conocidos por leer o a que realmente no escribo nada digno de ser leído? A veces pienso que es lo primero y muchas otras me inclino por lo segundo. De cualquier modo hoy estoy haciendo un intento más por hacerme, por lo menos, de dos lectores más. ¿Será perseverancia o será necedad? Ustedes dirán.
Les iba a contar la anécdota sobre un güey que atiende un estacionamiento público en calle Pasteur, de cómo el otro día no me quería aceptar monedas de 20 centavos como pago porque , según él, en su negocio esas monedas "no valen" y de cómo se la peló, pero ya me dio flojera.
Saludos.
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