martes, 26 de septiembre de 2017

Los partidos deben tener dinero

Oigan, genios, ya párenle a su mame de que los partidos regresen el dinero que se les asignó para utilizarlo para la reconstrucción del país después del terremoto. Primero era el 20%; ok. Luego el 50, ahora el 100%. ¿Ya se detuvieron un momento a pensar qué va a pasar si todos los partidos se ven obligados a devolver todos sus recursos? No se necesita ser un iluminado para llegar a conclusiones, pero les ayudo a reflexionar un poco:

¿El PRI, el PAN, el Verde, Morena, Movimiento Ciudadano van a desaparecer o a detener por completo sus actividades? Seguramente no, ¿verdad? ¿Y de dónde va a sacar sus recursos? Tendrán que agarrar dinero de algún lado, ¿no?

¿Cómo van a financiar las campañas para las elecciones del año que viene? Algo o alguien va a tener que poner ese dinero. ¿Y cuáles son las opciones? ¿Recursos desviados del presupuesto de los tres niveles de gobierno? ¿Millonarios que quieran comprar un gobernador o un presidente que les deba todo? ¿Organizaciones criminales que buscan aumentar su poder poniendo gobernantes que figuran en su nómina? Si crees que todo esto sucede en la actualidad, cuando los partidos cuentan con financiamiento público, ¿cómo crees que será cuando no reciban un centavo y se vean obligados a conseguir el dinero como sea?

Y lo que me parece más grave, cuando tantos de ustedes dicen repudiar al PRI y juran que lo quieren echar en el 2018: ¿cuál de todos los partidos creen que tendrá acceso a la mayor cantidad de recursos alternos en las elecciones venideras? ¿De qué partido son el presidente, sus secretarios, los gobernadores de la mayoría de los estados, los presidentes municipales de la mayoría de los municipios? ¿Quién tiene cuates de sobra para que le regresen todo el dinero al que van a renunciar o más?

Es momento de pararle a esa iniciativa. Dejen de repetir cada idea que ven en las redes antes de pensar un poquito. Ustedes les dieron una idea maravillosa y ahora hay que dar marcha atrás. Al principio no les gustó, pero una vez que lo pensaron bien, están encantados. Les urge que se haga. ¿No le han visto la cara a Ochoa Reza al presumir que el PRI rechaza su presupuesto y retar a los otros partidos a hacer lo mismo?

Léanme bien: permitir que se quite el financiamiento público a los partidos políticos será perpetuar al PRI en el poder, será dejarle el camino pavimentado, desarmar por completo a aquellos que tienen alguna posibilidad de quitarlos, porque nos guste o no, las candidaturas, las campañas y la política se mueven con dinero.

jueves, 17 de agosto de 2017

Sobre mi desencuentro con la tuitera @ChioDgo

Casi no sigo tuiteros de mi querido ranchote. Primero, porque la mayoría de la gente ni usa Twitter (que no le entienden, dicen), y segundo, porque la mayoría de los que sí lo usan ni tuitean o tuitean para la basura. Aquí quiero aclarar que yo tampoco soy un gran tuitero, eh. Soy un "pocosfologüers" que principalmente se la pasa retuiteando.

Hace poco comencé a seguir a una que me pareció ser una buena tuitera de Durango, de nombre de usuario @ChioDgo. Me llamaron la atención el hecho de que tuitea con buena ortografía y gramática, y varios tuits en los que les tiraba duro a diferentes figuras públicas locales. "Encontré una tuitera con huevos", pensé. Pronto me fui dando cuenta del fiasco que es. Para empezar, se esconde detrás de un avatar de una chica guapa (me imagino que así le gustaría verse); no da la cara. Después descubrí que ni siquiera vive en Durango. Así cualquiera es valiente para estar tirándole mierda a regidores, políticos y periodistas locales. Pero bueno... decidí dejarla por ahí porque de vez en cuando se avienta un buen tuit.

Empezamos a tener algunas diferencias, sobre todo en temas de política, pero todo se había mantenido en paz. El problema empezó después de un par de publicaciones que hizo, las cuales me parecieron juicios algo apresurados y parciales, como esta respuesta a una noticia del periodista Luis Ernesto Lozano (@luizork).


Ahí la acusé de abogar a favor de los perros en lugar de por los niños heridos, la que reconozco fue una interpretación errónea de mi parte. Pero hasta ahí todo bien.

Un par de días después vi este tuit. La verdad no sé ni a qué caso se refiere, pero me pareció otro juicio veloz en contra de los padres. 



Entiendo que es su opinión, que tiene derecho a ella y que incluso puede estar en lo cierto, pero yo igualmente puedo pensar que se equivoca. "Yo creo no tiene hijos", pensé. Y se lo pregunté. Cuando respondió que no, le dije que se notaba. Así, nada más.


Aparentemente, el tema, aunque ella alega que no le importa, sí le cala, porque ahí se desató en mi contra, tachándome de tuitero novato, alardeando de su montón de amigos en Twitter, acusándome de interrogarla y publicando versiones alteradas de nuestra conversación en su timeline. Tras un intercambio breve de tuits decidí dejar el tema por la paz, pues no le di mayor importancia, porque sus conversaciones fantasiosas no me aludían directamente.

Sin embargo, ha puesto un par de tuis más donde sí me conecta con sus historias falsas, lo cual sí me molesta. Siempre me ha preocupado poco que la gente piense mal de mí por lo que soy, hago o digo, pero no me gustaría que piensen mal de mí por lo que no dije, así que decidí publicar esto para los dos o tres personas que la leen (sí, porque aunque tiene más de cuatro mil seguidores, la mayoría de sus tuits se van por la coladera del ciberespacio sin un solo "Me gusta", retuit o respuesta).

Para acabar pronto, les dejo lo que ella publica contra las evidencias de lo que se dijo.

 

Hay un par de diferencias sustanciales en esas conversaciones. Su versión intencionalmente hace parecer que yo pienso que está bien o que se justifica que un hombre viole y mate a una hija, lo cual no puede estar más lejos de la verdad. Simplemente creo que su velocidad para criticar el trabajo de los que sí son padres de humanos (no nada más de "perrhijos") está equivocada; nada más.

La conversación que ella publica y con la que se luce con sus seguidores nunca tuvo lugar.

En fin, es todo lo que tengo que decir sobre mis intercambios con esta tuitera cobarde, que se esconde tras un avatar, tira piedras desde lejos, y altera conversaciones. Y chafita, además, porque ha de saber que tuitear un de a madre no equivale a tuitear chingón.

Finalmente, te dejo un consejo no solicitado (ya sé que son los peores): Haz lo que tú misma dices que deberías hacer.


 Saludos.