El miércoles me junté con unos amigos a ver la vergonzosa actuación de la Selección Nacional frente al equipo Hondureño. Como todos deben saber, lograron calificar al hexagonal final rumbo al mundial de Sudáfrica 2010, pero la forma en la que lo hicieron de verdad da pena: perdieron uno a cero contra Honduras, el gol nos lo atascó uno de los nuestros, además de que Torrado y Vela fueron expulsados estupidísimamente, Vela más que Torrado.
Tras intercambiar opiniones ese día con mis amigos y hoy con mi familia llegué a la siguiente conclusión: a los seleccionados mexicanos, simple y sencillamente, les vale madre la selección.
No es tanto que sean malos, o que tengan mala suerte, ni tampoco es culpa del técnico. El problema es que a los jugadores de la Selección lo último que les importa es la Selección. No están comprometidos con la camiseta ni con los colores nacionales. No sienten la pasión con la que otros jugadores defienden la reputación de su país. Y es que, si lo pensamos un poco, es ese profundo orgullo nacionalista lo único que puede mover a un jugador a entregar todo en la cancha por su selección nacional.
Los que sí se entregan y se comprometen con su selección no lo hacen por dinero. Si pensamos que para los futbolistas profesionales el fútbol es un empleo (a fin de cuentas de eso viven), lo que más importa es estar bien con sus clubes. Es ahí donde trabajan fijamente y es su principal fuente de ingreso. Lo de la Selección es algo extra, si los convocan qué bien y si no, no les perjudica, al menos no económicamente. La principal preocupación de Rafa Márquez es el Barcelona, la de Carlos Vela el Arsenal, la de Pavel y Osorio el Stuttgart. Ese es el puesto que tienen que cuidar; ahí es donde ahorita ganan lana. Jugar en "la Sele" es cuestión de orgullo, de sacar la casta por tu país, y es precisamente ahí donde ellos fallan. Rafa no se hace amonestar ni expulsar en el Barça como ha hecho muchas veces con la Selección, Vela mete golazos en Inglaterra, Osorio no le ha metido autogol al Stuttgart (que yo sepa).
No es que quieran que México pierda, pero no se entregan con la misma seriedad con la que se entregan en sus clubes. Se miden y se cuidan para no desgastarse, o bien pierden la cabeza y hacen estupideces. Al cabo de "la Sele" no los corren, y si los corren, no hay bronca.
Lástima de la mayoría de los aficionados, que se entregan más en cada juego que los mismos jugadores, sólo para terminar decepcionados de su penosa selección.
Ustedes, ¿qué opinan?
Saludos.
1 comentario:
No lo había visto de esa manera, es verdad, se nota una diferencia abismal de los que juegan en europa, como juegan en sus equipos y como juegan en la selección, en cuanto al director técnico yo estoy de acuerdo desde que corrieron a Hugo, no creo que sea cuestión del director, simplemente los jugadores juegan mediocremente, y uno como aficionado, yo en lo personal aunque preferiría no ver los juegos, no puedo dejar de sentir la pasión que me llama, lástima que es decepción tras decepción.
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