viernes, 3 de junio de 2016

El miedo: la última estrategia del PRI

A dos días de la jornada electoral, aquí en Durango el PRI parece estar desesperado. Sus estrategias han fracasado una tras otra, haciendo que la popularidad de sus candidatos vaya en picada. Nada de lo que han intentado ha funcionado para que levanten. Al contrario; sus "maravillosas" estrategias, como la mal actuada interrupción de una entrevista, o la promesa irrisoria de una armadora automotriz, solo han hecho que se les repudie más y que se conviertan en objeto de burla.

Siendo así, el PRI-Gobierno y todos sus minions están ahora trabajando en una última estrategia: asustar a la gente para que no salgan a votar. Desde hace varios días se habla en los medios locales, vendidos todos (unos más descaradamente que otros), sobre la posible violencia el día de la elección. Ya empiezan a advertir sobre "grupos de choque" que tienen la intención de desestabilizar la jornada.


Y desde hace semanas están avisando que van a venir las fuerzas federales para resguardar el orden. Claro que el mensaje va disfrazado de uno que busca darle confianza a la ciudadanía, que la gente se sienta tranquila, pero lo que se logra es exactamente lo contrario. Porque si no hay peligro, ¿para qué hablar de él? ¿Para qué meterle la idea en la cabeza a la gente? ¿Por qué la necedad de los periodistas chayoteros de estar preguntándoles a las autoridades si la seguridad está garantizada? ¿Para qué las patrullas de agentes federales por la ciudad y los paseos de helicópteros que se escuchan durante el día? Estoy seguro que no es para hacer que la gente se sienta tranquila, sino todo lo contrario.

Ya llegaron al grado de hacer circular una portada falsa del popular periódico "Órale! Qué chiquito" con el claro objetivo de dispersar el miedo.


El grupo Garza Limón fue rápido al aclarar la falsedad del documento, lo cual ya fue comunicado por otros medios.



En fin, ejemplos de esta intento de intimidación hay muchos. Seguramente los han visto, porque están en radio, televisión, periódicos e internet.

Pero mi intención no es darles fuerza, sino todo lo contrario. No debemos dejar que nos intimiden. Es importante que todos tomemos conciencia de la importancia de salir a ejercer nuestro derecho de votar este 5 de junio. No importa quién sea nuestro gallo, pero hay que salir a expresarlo en las urnas sin miedo y convencer a los demás de hacerlo. Tal vez soy demasiado optimista, pero sigo creyendo que si no nos rendimos, algún día alcanzaremos la democracia verdadera que nos merecemos.

¿Ustedes que opinan?


P.D. Saludos a Dionel Sena, vocero del PRI-Gobierno disfrazado de periodista, quien me bloqueó en Twitter después de que le dije algunas verdades.



Twitter: @LeonGlz

miércoles, 1 de junio de 2016

Breve reflexión sobre los maestros mexicanos

A ver, amigos. Les hago una pregunta y va en serio:

¿Cuántos de ustedes que hoy son profesionistas exitosos (no digo millonarios, sino buenos en lo que hacen) fueron educados en su totalidad o en su mayoría en escuelas públicas por los maestros que hoy condenan? Estoy seguro que muchos.

Si los maestros de México son la basura a la que muchos de ustedes vituperan, entonces ¿ustedes valen para pura madre como médicos, ingenieros, abogados, contadores, etc.? ¿O será que el sistema educativo no está tan mal y lo que apesta es otra cosa?

No discuto que haya mucho por hacer en materia educativa, pero ¿ya se pusieron a pensar por qué muchos de ustedes ahora repudian a los maestros? ¿Ya reflexionaron su posición? ¿O nada más dejaron que se la impusieran?

Los invito a cuestionarse.


Saludos.

@LeonGlz

viernes, 1 de enero de 2016

Durango: rancho bicicletero

Un conocido de mis papás decía hace muchos años que Durango era un "pinchi rancho bicicletero, donde hasta los restaurantes cierran para comer". Y estoy convencido de que, aunque nuestro querido terruño ha sufrido varios cambios que lo han ido disfrazando de ciudad moderna, sigue siendo eso: un pinchi rancho.

Tal vez hablo por coraje, porque francamente soy intolerante a el tipo de chingaderas que a veces me pasan y que, estoy seguro, no pasan en todos lados. Les comparto dos ejemplos:

1. El miércoles pasado, 30 de diciembre, mi esposa y yo salimos de un bar céntrico alrededor de las 2:30 am algo hambrientos, por lo que decidimos llegar a cenar algo. "A esta hora", pensamos, "solamente los Chilis", que es un establecimiento de nombre Norteño Chilis, famoso por sus burros y que es de los poquísimos que permanecen abiertos hasta la madrugada. En fin, llegamos y: cerrado. Pasamos por un puesto de hamburguesas que se pone a una cuadra de ahí: cerrado. Ok. Decidimos ir a la segura para no seguir perdiendo el tiempo. "Burger King abre 24 horas. Chingue su madre, una hamburguesa." Y aquí es donde todo valió madre. Un establecimiento "formal", que asegura abrir 24 horas (hasta en el pinchi letrero lo dice) ¡estaba cerrado! Lloren con el final de la historia: como sí teníamos mucha hambre y en la casa no había nada para cenar, acabamos comprando un par de hot dogs en un Oxxo camino a casa. Estaban jodidones, pero salvaron la noche.

Burger King: Abierto 24 horas, pero no todas.


2. Hoy, 1 de enero, salí de nuevo con mi esposa, ahora a hacer una compra necesaria en la farmacia. Después de ahí, se nos antojó comprar un café para sobrellevar mejor el día, después de la desvelada de anoche. Conociendo nuestro rancho, y conscientes de que es Año Nuevo, pasamos sin mucha esperanza por el Cucurumbé, primera opción por servir el mejor café de la ciudad: cerrado. Entonces volví a ser ingenuo. "El Starbucks tiene que estar abierto. Una compañía de ese calibre no puede dejar de abrir nada más porque es 1 de enero". Fuimos entonces al (pinchurriento) Starbucks que recientemente pusieron en Paseo Durango. La verdad es que no iba con mucha esperanza, pero me llevé una grata sorpresa al ver que el local estaba abierto y que había personal trabajando (aparentemente). Eran las 10:30 am, había tres empleados y en cuanto me acerqué me dijeron con una amable sonrisa "Tenemos servicio hasta las 11:30, señor". ¡Hasta las 11:30! ¡¿Para qué quiero un café a las 11:30?! No pude más que dejar salir un "¡'Ta madre!" dirigido a la nada, darme la vuelta y largarme de ahí encabronado. Por no dejar pasamos por el Italian Coffee que está cerca de ahí, y claro: cerrado. Vuelvan a llorar: acabamos comprando café del Oxxo, tras quedarnos sin otra opción.

Conclusión: lo más moderno que tenemos en este pinchi rancho bicicletero es el Oxxo.

Oxxo: Máximo exponente de la modernidad en Durango.

¿Cómo ven, estimados lectores? ¿Qué opinan?

¡Feliz 2016!


twitter: @LeonGlz