Tal vez hablo por coraje, porque francamente soy intolerante a el tipo de chingaderas que a veces me pasan y que, estoy seguro, no pasan en todos lados. Les comparto dos ejemplos:
1. El miércoles pasado, 30 de diciembre, mi esposa y yo salimos de un bar céntrico alrededor de las 2:30 am algo hambrientos, por lo que decidimos llegar a cenar algo. "A esta hora", pensamos, "solamente los Chilis", que es un establecimiento de nombre Norteño Chilis, famoso por sus burros y que es de los poquísimos que permanecen abiertos hasta la madrugada. En fin, llegamos y: cerrado. Pasamos por un puesto de hamburguesas que se pone a una cuadra de ahí: cerrado. Ok. Decidimos ir a la segura para no seguir perdiendo el tiempo. "Burger King abre 24 horas. Chingue su madre, una hamburguesa." Y aquí es donde todo valió madre. Un establecimiento "formal", que asegura abrir 24 horas (hasta en el pinchi letrero lo dice) ¡estaba cerrado! Lloren con el final de la historia: como sí teníamos mucha hambre y en la casa no había nada para cenar, acabamos comprando un par de hot dogs en un Oxxo camino a casa. Estaban jodidones, pero salvaron la noche.
Burger King: Abierto 24 horas, pero no todas.
2. Hoy, 1 de enero, salí de nuevo con mi esposa, ahora a hacer una compra necesaria en la farmacia. Después de ahí, se nos antojó comprar un café para sobrellevar mejor el día, después de la desvelada de anoche. Conociendo nuestro rancho, y conscientes de que es Año Nuevo, pasamos sin mucha esperanza por el Cucurumbé, primera opción por servir el mejor café de la ciudad: cerrado. Entonces volví a ser ingenuo. "El Starbucks tiene que estar abierto. Una compañía de ese calibre no puede dejar de abrir nada más porque es 1 de enero". Fuimos entonces al (pinchurriento) Starbucks que recientemente pusieron en Paseo Durango. La verdad es que no iba con mucha esperanza, pero me llevé una grata sorpresa al ver que el local estaba abierto y que había personal trabajando (aparentemente). Eran las 10:30 am, había tres empleados y en cuanto me acerqué me dijeron con una amable sonrisa "Tenemos servicio hasta las 11:30, señor". ¡Hasta las 11:30! ¡¿Para qué quiero un café a las 11:30?! No pude más que dejar salir un "¡'Ta madre!" dirigido a la nada, darme la vuelta y largarme de ahí encabronado. Por no dejar pasamos por el Italian Coffee que está cerca de ahí, y claro: cerrado. Vuelvan a llorar: acabamos comprando café del Oxxo, tras quedarnos sin otra opción.
Conclusión: lo más moderno que tenemos en este pinchi rancho bicicletero es el Oxxo.
Oxxo: Máximo exponente de la modernidad en Durango.
¿Cómo ven, estimados lectores? ¿Qué opinan?
¡Feliz 2016!
twitter: @LeonGlz
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