viernes, 29 de agosto de 2008

Con mucho afecto

¡Que contrariedad! Estuve esperando hasta el jueves para publicar la entrada de ésta semana y resulta que llegado el día (ayer) no tuve oportunidad de publicarla. Así que aquí está la entrada de ésta semana, si es que alguien la estaba esperando.

La finalidad de publicar la entrada ayer jueves, y no el lunes, era dedicarla con mucho cariño a algunas personas para quienes el veintiocho de agosto es un día especial. Uno de ellos es mi gran amigo César, que ayer cumplió veinticinco años y a quien le deseo lo mejor de lo mejor en este nuevo año de vida que comienza. Tus veintes ya llegaron a la cima hermano, y ahora comienza el descenso hacia los treinta. Espero que el camino esté lleno de logros y felicidades y que puedas siempre compartirlos con tus seres queridos.

Siempre en mi mente están también mis queridos abuelos, don Aurelio y doña Ofelia, grandes e irremplazables alegrías de mi vida. Siendo el 28 de agosto el Día de los Abuelos, los recuerdo como siempre con un cariño que invariablemente me hincha el pecho, me dibuja una sonrisa y me pone lágrimas en los ojos. Los extraño mucho, viejitos. Espero que mi mensaje les llegue a donde quiera que estén.

Por último, pero con la misma importancia, quiero agradecer a mi mamá, a mi papá, a mi suegro y a mi suegra por ser los buenos abuelos que han sido para mi hija Regina. Cada uno, a su manera muy particular, le ha dado enormes alegrías y la ha hecho sentir amada. Estoy seguro de que la hacen muy feliz y que son muy importantes en su vida. Gracias.

Bueno, creo que eso era todo. Para quienes me estén juzgando por enviar felicitaciones con un día de atraso: sepan que a César lo felicité ayer personalmente, a mi abuelos la verdad no creo que les moleste, y por los abuelos de mi hija, pues pregúntele a ella; no son mis abuelos.

Saludos a todos y que estén bien.

1 comentario:

César NuF dijo...

Jaja, gracias hermano, por lo que me toca a mi, me agrada aquello del descenso hacia mis treinta, espero que la bajada realmente sea más fácil que la subida, espero tomar una tabla "SNOWBOARD" y comenzar el trayecto, en otras palabras, disfrutar de la travesía.
Nuevamente gracias por tus palabras y por ser parte de mi vida hermano del alma.