jueves, 22 de enero de 2009

El curioso caso del médico González

Ayer miércoles fui a gozar de unos deliciosos tacos de barbacoa en aquel puestecito del que ya les había hablado anteriormente (ver la entrada) y mientras comía y platicaba con "el Deivid", el taquero, que supongo se llama David, recordé que no les había platicado de mi graciosa situación con ese taquero.

Resulta que las primeras veces que fui a ese puesto estaba yo trabajando el colegio McKinley, al que por fuerza tenía que ir de camisa y corbata, así que siempre me veía el taquero muy formal. Después llegué a ir un par de veces con mi esposa, a quien sacaba del IMSS con todo y bata para ir a desayunar, e incluso una vez nos llevamos junto con nosotros a nuestro buen amigo Christian, también médico, a degustar esos ricos y sorprendentemente higiénicos tacos.

Supongo que para "el Deivid" la conclusión fue fácil de sacar: siempre muy formal y acompañado por médicos...pues es médico. Y así, cuando menos me di cuenta, el buen Deivid ya me estaba llamando "médico". Al principio no le di importancia y dejé que siguiera en su error, pero después de un tiempo ya me pareció que estaba mal dejarlo así, especialmente después de que lo operaron de la columna.

- "No, médico, es que todavía ando con dolor de espalda, y ahora con el frío, pues se pone más cabrón. Pero bueno...¿a usted qué le digo? ¿verdad, médico?

- "Sí, con el frío se pone cabrón", tuve que contestarle esa vez, y luego me llené la boca de medio taco de lengua para no tener que decir nada más.

Hasta eso tengo la conciencia tranquila porque nunca le he mentido; solamente lo he dejado que se crea la mentira que el mismo fabricó. Lo que sí es cierto es que ahora me la paso evitando cualquier conversación relacionada con mi profesión; la falsa o la verdadera, para evitar ponerme en problemas.

Creo que debería decirle la verdad, pero la verdad ya cada vez me da más pena corregirlo. Tal vez deba esperar hasta el día en que un avorazado cliente se esté atragantando con un pedazo de carne...

Deivid: "¡Rápido, un médico!

León: "Ah, por cierto..."


Jaja. ¿Ustedes qué opina?

6 comentarios:

César NuF dijo...

Yo pienso que eres el peor de los seres humanos al dejarle creer que eres un médico, no tienes escrúpulos, deberías estar avergonzado e ir inmediatamente con ese pobre hombre, "el deivid", y explicarle que eres escoria y sacarlo de su error.

Jajaja, no en serio, solo espero que no tengas que perder a tu primer y único paciente para que "el deivid" vea la realidad jajaja, tu dejate llevar.

Unknown dijo...

César,

te pido que me des el respeto que un médico merece en mis comentarios.

Jajaja.

Anónimo dijo...

jajaja que buena anécdota León pero no te preocupes, si se está atragantando y tienes que llamar a un médico y despues te reclama tienes el plan "B" dile que si eres médico, pero médico veterinario jejeje aunque claro comenzaria una nueva mentira jaja pero saldrias del aprieto al menos mientras no le pase nada al perro del deivid ;)

Anónimo dijo...

Creo que cuando "el deivid" sepa que lo has dejado vivir en el error todas las mañanas que amablemente te ha servido los tacos se va a decepcionar de tí. Por eso, yo que tú me iba inscribiendo en la escuela de medicina, jajajajaja

Luis Quiñones dijo...

Jajajaja!!!!!

Oye brother por cierto fijate que he andado un poco adolorido de los riñones y pues quisiera....

Saludos.

Unknown dijo...

Estoy empezando a pensar que la sugerencia de Diana es el camino a seguir.

¿Tu dolor de riñones podrá esperar unos siete años, Luis?