¡Ah, cabrón! Estoy verdaderamente sorprendido del juego de ayer de la Selección Nacional. Absolutamente seguro de que sonará ridículo, debo decir que la que le partió su madre ayer a Costa Rica es la Selección Nacional Mexicana con la que siempre he soñado.
Cuauhtemoc es un genio; Juárez, un verdadero guerrero, que amenaza con convertirse en el Juárez más importante de la historia del país (lo siento, Benito); no se diga lo de Giovanni, que demostró tener la madurez que siempre habíamos querido ver en un jugador mexicano, jugando inteligentemente por el triunfo de su equipo antes que por el propio. Del resto del equipo lo menos que se puede decir es que fueron cien por ciento efectivos. Osorio, Salcido, Franco, Ochoa...todos verdaderamente entregados a su trabajo, concentrados en ganar, tomando cada jugada en serio, radicalmente opuestos a aquellos a quienes critiqué en la entrada de noviembre del año pasado.
Pueder ser que mis palabras estén infundadas en parte por el gusto que me da que México gane como ganó, con autoridad, avasallando al rival, y sé que a la Sele todavía le falta mucho para ser el equipo que todos queremos; pero realmente me da gusto ver que sí pueden jugar como se debe, como un verdadero equipo, haciendo exactamente lo que cada uno tiene qué hacer. Así sí da gusto verlos, chingado. Ojalá sigan así hasta el mundial de 2010.
¿Ustedes qué opinan?
Saludos.
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